A todos los actores de la gestión escolar, en los diferentes ámbitos:
Cuando cualquier institución educativa pública o privada, cualquier docente frente a grupo, cualquier directivo o supervisor, se compromete a mejorar la calidad de su gestión, vemos que debe pasar por varios procesos:
- En primer lugar, estar consciente que ése deseo de mejora debe concretarse en acciones tanto previas como definitivas, mismas que implican una responsabilidad, un compromiso, un reto, un trabajo que le va a exigir tiempo, aplicación, no sólo en lo individual sino en lo colectivo y, por lo tanto estar dispuesto a renovarse, superarse, prepararse y ejercer liderazgo efectivo en su comunidad llamese clase, escuela, sector, municipio, estado, país.
- Detectar, mediante una autoevaluación las deficiencias de su ejercicio actual. Esta autoevaluación debe ser honesta, consciente de su propósito de mejora. Se debe superar la ceguera del ego para admitir limitaciones, errores, omisiones. Sin este proceso se está condenado a la mediocridad o peor aún al rezago.
- Una vez que el resultado de la auoevaluación ha sacado a la luz las deficiencias reales, buscar las gestiones de mejora para corregir las limitaciones, tu plan de mejora, tu proyecto educativo, tu reforma. El entorno y contexto de tu ámbito de trabajo no deben usarse como justificaciones, sino como retos a superar o como recursos en su caso.
- Cuando has logrado tener tu plan de mejora, lo que sigue no es más fácil, pues implica el hacer uso de los recursos disponibles, allegarse de otros posibles, y principalmente ejercer el liderazgo transformacional adecuado para que las personas implicadas en ese plan, se integren, comprometan, actúen y trabajen en el logro de los objetivos del plan.
Cuándo se ve de este modo se pueden tener dos actitudes principales:
- La resistencia al cambio
- La aceptación del reto


No hay comentarios.:
Publicar un comentario